domingo, 21 de febrero de 2010

MABEL . Alfredo Tamayo Marín

Cuando la vi pasar hermosa y bella
en la augusta opulencia de sus gracias
¿Quién es esa mujer? dije a un amigo
¿Quién es esa mujer que así me encanta?
Es Mabel- contestome sonriente
es una mujercita delicada
un sueño de amores, adorable,
pero no tiene corazón ni tiene alma.

Así la verás siempre por el mundo
alegre, satisfecha, enamorada,
siempre libre de penas y dolores
y riendo con sonoras carcajadas.
Donde quiera que está, huyen las penas
y en placeres y amor, nadie la iguala,
pero Mabel por más que es adorable
!no tiene corazón ni tiene alma¡

Recordando las frases del amigo
ante aquella mujer así juzgada,
al verla tan gentil y tan hermosa
al punto comprendí, que se engañaba.
No puedo concebir que una creatura
en cuyos ojos duermen las nostalgias
no tuviera una luz en el espíritu
para alumbrar queridas añoranzas.

Y una fiesta de locos desenfrenos
lograron mis pupilas contemplarla,
una noche de amores y de orgías
entre besos mojados de champaña.
Cuando Mabel saltando como loca
estruendosa reía a carcajadas,
mirándola a los ojos fijamente
y tocando mi cara con su cara...
Dí a mi labio un acento de ternura
procurando inspirarle confianza
y le dije con voz de enamorado:
!Mabel, me dicen que no tienes alma¡
Inclinó la cabeza pensativa
poco a poco le ví ponerse pálida
a medida que fueron penetrando
en su oído, punzantes mis palabras.
Y la luz fulgurante de su espíritu
la que alumbra placeres y añoranza
asomó por sus ojos, !cayendo en la copa
convertida en mil lágrimas¡
"Ves como río, canto y alboroto
como procuro amortiguar mis ansias
entregándome a todas las pasiones
con fiebre de mujer enamorada?
Pues bien, todo es mentira. De mis besos
solo el rumor se siente, mas se apaga
como la débil nota de un suspiro
perdida entre las calles solitarias.
Estos besos que nunca de mis labios
traidoramente hacia dentro pasan
pues si alguno se interna en mi pecho
!hay una fuerza oculta que los mata¡
Mis risas son las muecas del destino
que me obligan a reir a carcajadas,
más, te juro que llevo muchas sombras
!muchos dolores muy dentro de mi alma¡
En medio de las fiestas bacanales
en que causan placer mis carcajadas,
siempre surge del mar de mis recuerdos
la dulce Mabel !la que fuí en mi infancia¡
Evoco los instantes de ternura
de mi casita pobre pero honrada,
que se yergue a la orilla del arroyo
en la extensa planicie americana.
Evoco las caricias maternales
de aquella que fué mártir y fué santa
!Mi Madre¡ la que duerme para siempre
entre flores, al pié de la montaña.
Y entonces grito con furor salvaje
y todos se conmueven con mis gracias
!reina del amor, de orgías y placeres
con emoción los hombres me proclaman¡

Y gozan con el fuego de mis besos
que son martirios en mi carne helada,
pero tú que despiertas mis recuerdos
ahora ya sabes... !que yo tengo alma¡
yo tengo corazón y por tenerlo
!bebo el vino mezclado con mis lágrimas¡

Cuando la ví pasar hermosa y bella
en la augusta opulencia de sus gracias
¿tú ves a esa mujer? dije a mi amigo,
¿tú ves a esa mujer que así me encanta?
Es Mabel, la que triste y soñadora
ahoga su dolor en carcajadas
mas yo sé, que su vida es un poema,
!y que es toda corazón y es toda alma¡

EL BASTARDO. Clementina Gonzalez

De hinojos ante el Cristo Moribundo
de la severa y lóbrega capilla,
un Fraile está. En su actitud revela
dolor profundo, tristes sus pupilas
clava dolientes en la Santa imagen
y las lágrimas surcan sus mejillas.
No es un anciano, no, que sus cabellos
son negros y lustrosos como endrina
y en su pálido rostro se refleja
su juventud por el dolor marchita.
En el mirar sin brillo de sus ojos
sobre su frente pensativa y lívida
en sus exangües y marchitos labios
en sus mejillas pálidas y hundidas,
la cruel enfermedad que le devora
ha dejado sus huellas bien precisas.
Alza el fraile sus manos suplicantes
y su lúgubre voz, en la capilla
suena solemne como si turbara
el sepulcral silencio de una cripta.
"Señor, voy a morir, bien lo comprendo,
mi corazón es fiel y ya me avisa
que la dolencia que tenaz le oprime
termina su labor cruel y homicida"
"Voy a morir Señor y no has querido
que el anhelo más grande de mi vida
mirara realizado, Tú lo mandas,
!Cúmplase pues tu voluntad divina¡"

"Bien lo sabes Señor, pobre bastardo
no disfruté jamás la inmensa dicha
de conocer los adorados rostros
de los seres que diéranme la vida.
Crecí débil, enfermo y solitario
hambriento del amor y las caricias
de una madre solícita y amante
que consolara mis amargas cuitas.
Cuantas veces sintiendo las angustias
de este mal que me agobia y me asesina,
te he invocado pidiéndote a mi madre
para que en sus brazos, exhalar la vida.
Y para consolar mis sufrimientos
he besado con fruición y con delicia
esta medalla que desde pequeño
he llevado en el cuello suspendida,
Talisman misterioso que que revela
un nomb re nada más: María Cristina.

En mi juventud
vinieron ilusiones y alegrías...
vino el amor y amé con amor casto
a una mujer que un angel parecía.
Y fué ese amor alivio de mis males
y oásis del desierto de mi vida,
pero la mujer que yo adoraba
hija fué de aristocrática familia,
que henchida de prejuicios y de orgullo
al saber que yo amaba a aquella niña
rechazó con horror al vil bastardo
y muy lejos lleváronse al alma mía.

Y fué entonces que lleno de amargura
desengañado al ver tanta injusticia
en tus brazos Señor busqué refugio
y olvidando del mundo las mentiras,
ante el altar juré ser siervo tuyo
y consagrarte la existencia mía.
Más arrancar de mi alma no he podido
la tenaz obsesión, la ilusión viva
de estrechar algún día entre mis brazos
a la mujer que diérame la vida.
Hoy, que la muerte con gigantes pasos
a mí se acerca, pienso en mi agonía,
que mi vida se acaba y que no pude
ver realizada mi ilusión dulcísima,
!Señor así lo mandas y lo quieres
cúmplase pues tu voluntad divina¡

Calló el fraile, y del recinto santo
el solemne silencio interrumpía
los amargos sollozos que convulso
su enflaquecido cuerpo estremecía.
Incorporose luego y enjugando
las lágrimas que el rostro le cubrían
mira la imagen y pausadamente
hacia el templo sus pasos encamina.

Allí observa que llega presurosa
una dama que pronto se arrodilla
en el confesionario donde busca
el sacramento que de manchas limpia.
Bajo el tupido manto pueden verse
los oscuros cabellos donde brillan
algunas hebras de brillante plata
sobre la hermosa frente alabastrina.
-Padre mío, con voz doliente y dulce
dice la dama. Vengo arrepentida
a contaros mi historia y a pediros
consuelo y piedad a mi honda cuita.
Muy joven era yo, muy inocente,
cuando por vez primera mi alma tímida
sintió de amor la abrazadora llama
y en un hombre cifré toda mi dicha;
pero aquel hombre, comprendiendo acaso
mi inocencia y mi amor, con gran perfidia
ultrajó de mi cuerpo la pureza
y sin tener en cuenta mi desdicha
muy lejos de mí huyó, dejando mi alma
en la vergüenza y el dolor sumida.
Muy pronto comprendí que iba a ser madre
y loca de terror un día
de mi padre a los pies me eché llorando
y confesé toda mi desdicha.
Aún me parece ver aquella escena
mi padre ciego de vergüenza y de ira
me increpó duramente, aún escucho
sus terribles palabras: ah maldita
que has manchado mis canas y mi nombre
yo te haré expiar tu falta en demasía.
Poco después en una horrible noche
de dolor y de angustia, dí la vida
a un pobre niño a quien apenas pude
en el rostro besar,pues enseguida
por expreso mandato de mi padre
de mi seno, arrancáronlo con ira...
Pero antes de perderlo para siempre
le coloqué en la blanca gargantita
una medalla en que grabado estaba,
mi nombre nada más "María Cristina"

Un grito agudo conmovió las naves,
y vió la penitente estremecida,
erguirse al fraile, lívido el semblante
desmesuradamente abiertas las pupilas,
hacia ella extender las blancas manos
cual si tratara con agustia asirla,
luego en sus brazos cayó y en el instante
expiró murmurando: !Madre Mía¡

MANELIC. Antonio Mediz Bolio

Como una cabra arisca bajó de su montaña,
de su montaña que era salvájemente huraña,
como su espíritu hecho a las bravas alturas
como su cuerpo donde dejaron huellas duras
el sol de fuego, el soplo de las tormentas locas
las mordidas de lobos y arañazos de rocas.
Bajo de sus picachos a la llanura un día
allá dejó el rebaño,la choza, la jauría,
los agrios vericuetos, las claras soledades
dominio de las águilas y de las tempestades.
Arriba dejó todo cuanto su vida era
y con un dulce sueño dentro del alma de fiera
vino a la tierra baja,la tierra misteriosa
que él miraba de lo alto como una vaga cosa
que no le era dado conocer hasta cuando
bajase por su amada, que lo estaba esperando.

La amada, la hembra llena de suavidad, aquella
que el miraba en las noches temblar en cada estrella,
a la que luego en sueños como una luz veía
y que en el sol brillaba al despertar el día.
Aquella en quien pensaba sin tregua año con año
viendo como en el risco se juntaba el rebaño,
y como en el silencio del monte dormido
las águilas buscaban el calor de su nido.

Y así vibrante, bajo las pieles de su sayo,
su ser, quizá engendro de una nube y un rayo,
ingenuo y primitivo, enamorado y fuerte,
el pastor bajó ese día de cara hacia la muerte.
Y allí en la tierra baja, en la tierra del amo
Manelic halló cruda decepción al reclamo
de un amor que él creía nuevo, fértil y suyo,
suyo no más, alegre como temprano arrullo
de tórtola, como eco de canción, un cariño
como un regazo donde durmiera un niño.
Y supo que allí, lejos de los hoscos rediles
que dejó en las montañas, los hombres eran viles
más viles y traidores que las malas serpientes
que abajo se arrastran, lo mismo que las gentes.
Y supo que su amo, el amo que le daba
la mujer que allá arriba como en sueños soñaba,
era más vil que todos y que también mentía
y que era como un lobo que robaba y huía.
Y supo algo más horrible, la mujer de su sueño
era del amo, el amo era el único dueño
de todo, de la tierra, del amor de su vida;
él era solo un siervo, la bestia escarnecida,
una cosa, un pedazo de carne esclavizada
sin derechos, sin honra, sin amor y sin nada.
Y entonces, entre el asco de toda la mentira
de toda la cruel befa del mundo, sintió ira,
ira trágica y noble de león provocado
que se ha dormido libre y despierta enjaulado,
y oyó que de él reían como de simple y bobo
de él, que igual que un hombre estrangulaba un lobo¡
y ya no pudo más un día se alzó contra el tirano
y le arrancó la vida, con su plebeya mano
se hizo justicia el siervo, todos enmudecieron
ante el soberbio triunfo y estupefactos vieron
como el pastor hirsuto, !la brava bestia humana
con su mujer en brazos se marchó a la montaña¡

!Oh Manelic, oh plebe que vives sin conciencia
tu vida oprobiosa, que arrastras tu existencia
dócil al yugo innoble, que adormeces tu alma
de hierro en el marasmo de ignominiosa calma.
!Oh carne santa y pura del pueblo, carne abierta
por el golpe del látigo infamador¡ !Despierta¡
cuando entre la impudicia de los hombres te sientas
cuando en tu pecho el odio desate sus tormentas,
cuando todos te nieguen y te insulte el orgullo,
!levántate y exige que te den lo que es tuyo¡

Si sientes la injusticia desgarrándote el pecho,
si te estrujan la vida, si te infaman el lecho,
si te pagan la honra con mezquino mendrugo
no envilezcas de miedo soportando al verdugo.
No lamas como un perro la mano que te ata.
!haz pedazos los grillos y si te asedian, Mata¡
Que la soberbia aleve halle tu brazo alerta,
a veces es justicia que la sangre se vierta.
No temas nada y Hiere, porque Dios es tu amigo
y por tu brazo a veces desciende su castigo.

!oh Manelic, Oh plebe que vives en la altura¡
Ven a la tierra baja, desciende a la llanura,
y cuando aquí te arranquen en miserable robo
tu ilusión, !que tus manos estrangulen al lobo¡
! que fulmine el rayo que vibra en tus entrañas
y después con lo tuyo, Regresa a tus montañas¡

sábado, 20 de febrero de 2010

EL CURA DE VALDEPITOS

En Valdepitos, lugar donde estuve yo,
a tiempo se celebró a la Virgen del Pilar,
con bailes, misa cantada, procesión
rifas, cohetes, corrida de toretes
y becerra enmaromada.
Aquel día, Luis Candelas
que figura en Valdepitos
como uno de los principalitos
comerciantes en majuelas,
le dijo al cura en la plaza
que antes de cura fue fraile:
"predique Usted contra el baile
que aquí es diversión impura
pues bailan tan pegaditos
en esta localidad
que brilla la honestidad
por su ausencia en Valdepitos;
tanto que cuando a mi esposa
la saca a bailar cualquiera
padezco de una manera
calcule Usted, espantosa¡.
"dice usted perfectamente,
contestó el cura a su amigo,
yo voy a ver si consigo
moralizar a esta gente".
No hablaron más, aquel día
hubo sermón de Iglesia
!que sermón Virgen María¡
que de cosas dijo el cura,
que manera de expresarse
y que forma de guiarse
de la sagrada escritura¡
Habló de San Juan, San Pedro,
Santa Teresa, San Pablo
Pío Nono y Jeremías;
se le ofuscó la razón
y no hallando otro recurso
terminó al fín su discurso
y comenzó otro sermón:
" amadísimos hermanos
si no quereis mi reproche
bailareis desde esta noche
ni aún cogidos de las manos,
pues vais del pecado en pos
y en la santa intimidad
ni teneis honestidad
ni teneis perdón de Dios.
Conque seguir mi consejo
y no baileis abrazados
pues podeis salir manchados
del pecado de Satán.

Oyó todo esto la gente
de Valdepitos con pena
y como allá la gente es buena
y nadie es desobediente,
desde esa noche bailaron
alejados, aun los mas tunos.
Solo notaron algunos
que de la luz alejados
y al compás de las vihuelas,
bailaban apretaditos
!la esposa de Luis Candelas
y el cura de Valdepitos¡

UN BRINDIS EN MI PUEBLO. ESTEBAN REJON TEJERO

En torno de una mesa de cocina
una tarde en mi pueblo
hablaban, cantaban y bebían,
eran Dzol, Chel y Cheto.
Sus lenguas que por ratos parecían
lenguas de tres cocheros,
daban dzejeretazos en las muelas
del poblano silencio.

El humo del joloch de sus cigarros
haciendo roscas se elevaba al techo,
entraba el ha tza ha y volvía nada
el humo que les cuento.
Pero en todas las bocas había ajos¡
choc huil de alcohol en todos los cerebros
y a medios chiles en la mesa fajos
de mucuy che, mistela y habanero.

Me daba risa ver aquellos tipos
aquel rol de mi pueblo
del que brotaba un cuento colorado
o un chiste de los buenos,
lo mismo que puntadas de pichorra
tejidas en un verso.
A cada nuevo farolazo
todos se sentían mas tiernos
y aquel choc huil de alcohol
mas se embutía en esos tres cerebros,
con el control tan roto
que ya veian dar vueltas al techo.

Olvidaba decir que aquella tarde
dzol, chel y cheto
celebraban a xchepa, la gallina,
que puso su primer huevo
martes trece, cinco pa la una
bajo de un hamaquero,
motivo por el cual era de suerte
comerla en un buen puchero.

Una voz de cañoto bien rajado
gritó desde el traspatio a la cocina,
!las cinco majaderos¡
que jan jan vengan a embutir su almuerzo,
que brinden porque termine la pachanga,
que brinden por mi pueblo¡,
!que brinden por mis hijas
que están pulpa¡
pregúntenselo a Cheto,
!por el trajín que tengo en la cocina
que es mi negro destino¡,
!por el caldo jugoso de gallina
colado como vino
en el fustán Kiritz de mi sobrina¡
!Que brinden con saliva y con paciencia
por esa mi negra conciencia
al poner la gallina en la matanza¡
!que brinden por el Bobox que es algo fino¡
por el tuch que es tambien divino¡
por el Cul, por el Moch y por la Panza¡

!Bravo¡ gritaron todos, inspirado
y hasta un poco pasado
estuviste en tu cuento aparatoso,
El turno toca a Dzol, que alce su copa
y aunque esté ya hecho una sopa
que brinde por aquel su Bacalao.
Trago y brindo, clamó el ejidatario,
!brindo por el pasado tan ruín
que fuera mi desgracia un día¡
se acabó para siempre en lucha cruenta
como la Nohoch cuenta
que era una estupidez de porquería¡
!Brindo por el presente. hoy doy cintura
y no como el ayer ya tan pasado
en que el hijo del amo siempre trucha
venía y juelastucha
se volaba dulcemente mi pescado¡

!Yo brindo, dijo Chel¡
porque a Chente le arranque yo ese diente
de oro, cuyo brillo me devora¡
porque le dé un magnífico sablazo,
le dé un dzejeretazo
!y se marche conmigo su señora¡
!Brindo por que mis versos y mis tretas
se tornen en pesetas
y vuelva yo a tener mi guardadito
y vuelva con mi hijo y esa ingrata
que a trancazos me mata
porque no quiere verme borrachito¡

Siguio la tempestad de frases vanas
boladas campechanas
chistes buenos y malos y con todo
se armó la discusión y de repente
como hecho consiguiente
volaron trompadas, copas , todo....

Se brindo por las hembras
los amores y los alrededores,
por el trago, por Chepa y Juana
el puchero y el chocolate y otras cosas
que borran nuestras horas más latosas
y tumban a la mujer de más fina lana.

Solo faltaba un Brindis
el de Cheto, enriquecido en Peto
cortando Chicle según el confiesa,
donde compró una Hacienda que le daba
y en ese Chile estaba
cuando puchum, se vino de cabeza.
Por todos pasteleado alzó su copa,
borracho y casi sin ropa,
trepado como pudo en un asiento.
Todos aplaudieron la puntada
y haciendo letz la copa tan mentada
dijo lloroso con cortado acento;

!Brindo por el amor,más no por ese
que les pone caslocos y les cuece
como si fueran todavía unos tiernos¡
!No brindo por la mujer, tras sus hechizos
nos guarda un par de lisos
muy arrogantes y robustos cuernos¡
Yo no brindo por ellas desgraciados¡
!Brindo por el amor, pero por uno,
el que me dió dulces exesos
y millones de pesos
y oloroso bistec de desayuno¡
!Por mi Hacienda xcaslocos,
ayer sana, con su enorme sabana
y veinte leguas de henequen cortado,
mis tres hembras de ley en el camino
y un hermoso cochino,
criado en el país, pero capado¡
!por mi hacienda llorada y ya perdida
porque ya me la tienen dividida
en ejidos del pueblo¡
!vaca lechera de mi amor que un día
se la heredé a mi tía
que murió por comer frijol acedo¡

!Por ella Brindo yo, dejad que llore
y con lágrimas desflore
este fuerte choc nac que me hipoteca,
!ya no tengo en el banco ningún fierro
solo me queda un perro
y una gallina que está siempre clueca¡

Cheto Azcorra calló,sonó un asiento
imitando un mal viento,
El puchero y el trago en plena lucha
estaban, cuando dijo de repente
la esposa de Chente,
!cuidado que han bebido,juelastucha¡

domingo, 4 de octubre de 2009

Li Poh . Fiesta y otros poemas.

En la humilde fiesta donde me solazo
aunque vaya solo, vamos siempre tres,
contando a la luna que va de mi brazo
y mi alegre sombra que viene después.
Un odre de vino bajo el brazo llevo
y a orilla del lago vamos a beber,
por suerte la luna,mi amiga, es abstemia,
mi sombra, que tonta, jamás tiene sed.
Con el rubio vino la alegría es fácil,
no hay pena que enturbie mi loco placer
si canto, la luna canta conmigo,
si bailo, mi sombra remeda el vaivén.
Y cuando con la última gota de vino
volvemos a casa muy juntos lo tres
la luna me sigue haciéndome un guiño,
mi sombra, !que torpe¡ se enreda en mis pies.

Li Bai (chino: 李白, pinyin: Lǐ Bái, Wade-Giles: Li Pai) (701-762) fue un poeta chino considerado el mayor poeta romántico de la dinastía Tang. El carácter 白, pronunciado bái en mandarín moderno, tenía en el pasado una pronunciación alternativa bó, motivo por el cual su nombre se transcribía antiguamente como Li Po, representación según el sistema Wade-Giles de esta pronunciación obsoleta.
También conocido como Li Bai,(701-762?)Junto con Tu Fu es el más grande de los poetas chinos. Es también Una de las figuras más excepcionales de la literatura china, por su carácter, su estilo de vida, su espíritu libre y su genio poético. Cuando el poeta Chin-chang lo conoció, lo llamó "Un inmortal exiliado en la tierra". Nativo de Szechwan, a los veintisiete años dejó su provincia natal y viajó por todo el país. Estudió y entrenó con varios maestros taoístas y llego a ser un gran adepto.Su dedicación al taoísmo aumentó aún más su espiritu de libertad. Llegó a ser también un gran maestro en el arte de la espada, y viajó por china como caballero errante, durante largo tiempo.Se casó con una joven de una prominente familia, lo que lo retuvo a las orillas del lago Tung Tin durante un tiempo. En el año 742 fue llevado a la corte, y allí gozó de gran privilegio. Sin embargo, la envidia de sus adversarios hizo que lograran desacreditarlo implicándolo en la rebelión de An Lu-Shan, y consiguieron que se lo desterrara a Ye-Lang en Yun- Nan. Pero la sentencia se abolió antes de que llegara a destino.
Fue un gran bebedor, y se jactaba de "comer como un tigre, y beber trescientas copas en una sentada" . En una ocasión, un enviado del emperador lo fue a buscar a las montañas para pedirle que acudiera a la corte. Li Po estaba en una posada, profundamente borracho. ANte el pedido del emisario, rehusó la invitación diciendo: " Dígale a su majestad que su servidor es un dios del vino "
La pureza y la libertad del espíritu Taoísta se ven plasmadas en varios de sus poemas.
La leyenda dice que murió en una noche de borrachera tratando de abrazar la luna en el río Yangtze, la fecha de su muerte es incierta. De cualquier modo, en China no se lo considera como a un humano, sino como a alguien que alcanzó el estado de inmortal.
Aproximadamente mil poemas suyos subsisten en la actualidad. El mundo occidental introdujo los trabajos de Li Po a través de muy liberales traducciones de versiones en japonés de sus poemas, realizadas por Ezra Pound (polifacético artista estadounidense)
El mundo occidental introdujo los trabajos de Li Po a través de las traducciones de versiones en japonés de sus poemas, realizadas por Ezra Pound. Li Po es conocido por su imaginación extravagante y las imágenes taoístas vertidas en su poesía, a la vez que por su gran amor a la bebida. Li Po pasó gran parte de su vida viajando, situación que se pudo permitir gracias a su relajada situación económica.

Otra versión encontrada de este poema es:

En la humilde fiesta con que me solazo
aunque vaya solo siempre somos tres:
contando a la luna que brilla en el cielo
y a mi sombra que entonces viene también.

Un frasco de vino bajo el brazo llevo
y a orillas del lago vamos otra vez.
La luna se enferma despidiendo estrellas
y mi sombra – ¡qué tonta! – se enreda en mis pies.

De retorno a casa, la luna solloza,
mi sombra se arrastra por muros sin sol,
y yo, tambaleando con la noche a cuestas,
avanzo colgando de árbol en farol.

La luna ilumina los caminos rotos
con luz peregrina y resplandor audaz,
y mi sombra sigue por la otra vereda
para prevenirme que yo estoy de más.

A veces me paro bajo el alumbrado
para echarme un sorbo lleno de sabor.
La luna me estira su lengua dorada
pero no mi sombra que atrapó un dolor.

La enterramos bajo una pequeña palma
cuando muerta y tiesa la encontré una vez.
Recuerdo a mi sombra y se me quema el alma
porque ahora nunca más seremos tres.

        De noche
  Agua diáfana... luna clara... 
En el resplandor de la luna, vuela una garza.
 ¡Escuchad! Las doncellas recolectoras de castañas de agua,
 inundando de canciones la senda, retornan a casa.

      A mi amor lejano
Cuando estabas, las flores llenaban la casa. 
Y al irte, dejaste el lecho vacío. 
La manta bordada, doblada, permanece intacta. 
Tres años ya han transcurrido, pero tu fragancia no se disipa. 
¿Dónde estarás, amor mío? 
Te añoro, y de los árboles caen hojas amarillas. 
Lloro, y sobre el verde musgo brilla el rocío. 

     Libación solitaria bajo la luna
Rodeado de flores, ante un jarro de vino, 
libo solo, sin compañera. 
Alzo la copa, y convido a la luna. 
Ella, mi sombra y yo, venimos a ser tres amigos. 
Aunque la luna no puede beber, 
y mi sombra en vano sigue a mi persona, 
las tomo por transitorias compañías. ;
Divirtámonos, amigas, antes de que pase la primavera! 
Canto, mientras la luna pasea. 
Bailo, mientras mi sombra vacila. 
Antes de mi embriaguez nos entretenemos juntos. 
Y cuanto estoy estoy ebrio, se deshace nuestra compañía. 
Oh, luna! Serás mi inmortal amiga, 
nos veremos a menudo, a través de la Vía Láctea. 

     Una noche entre amigos
Para ahuyentar las eternas tristezas mundanas, 
nos entregamos a beber, por centenas de jarros. 
La hermosa noche invita a largas pláticas, 
y la brillante luna nos quita el sueño. 
Ya ebrios, nos acostamos en la yerma montaña. 
El cielo es nuestro cobertor, y la tierra, nuestra cama

           Exhortación
¿No ves, amigo mío, que las aguas del río Amarillo fluyendo 
                                                                    [del firmamento, 
se precipita hacia el mar para no volver? 
¿No ves que nuestros padres se lamentan de sus cabellos 
                                                [canos ante el espejo plateado, 
que las sedas, negras por la mañana, con el crepúsculo, 
                                           [blanca nieve se han tornado? 
¡Entreguémonos a libar mientras podamos, 
y no dejemos vacía la copa dorada frente a la luna! 
Los dones que me concedió el cielo, no se han de 
                                                             [desperdiciar. 
Al gastar mil onzas de oro, volveré a tener otro tanto. 
¡Guisemos carneros, matemos reses y divirtámonos! 
¡Apuremos trescientas copas en un solo encuentro! 
¡Vamos, maestro Qing y querido amigo Dan Qiu!  
No dejéis vuestras copas ni un momento. 
Os voy a cantar una balada, y escuchadme todos atentos: 
Nada representan para mí gongs, tambores ni platos exquisitos, 
y no desearía más que una ebriedad perpetua. 
Todos los santos y sabios del pasado se quedan en soledad.
 Sólo los grandes bebedores conservan su fama. 

lunes, 13 de julio de 2009

Madre. Anónimo

ESE ANGEL.
Autor : anónimo.


REFIERE UNA LEYENDA QUE UN NIÑO PROXIMO A NACER LE DIJO A DIOS:
- ME VAS A ENVIAR A LA TIERRA MAÑANA, PERO ¿ CÓMO VIVIRÉ ALLÁ SIENDO TAN PEQUEÑO Y DEBIL?
-
ENTRE LOS MUCHOS ANGELES ESCOGÍ A UNO QUE TE ESPERA.....
AQUÍ EN EL CIELO, DIJO EL NIÑO, NO HAGO MAS QUE CANTAR Y REIR Y ESO ME HACE MUY FELÍZ, PODRÉ HACERLO ALLÁ ¿
* ESE ANGEL TE CANTARÁ Y TE SONREIRÁ TODOS LOS DÍAS. TE HARÁ SENTIR MUY FLEÍZ CON SUS CANCIONES.....
*ESE ANGEL TE ENSEÑARA LAS PALABRAS MÁS DULCES Y TIERNAS....
¿ Y CÓMO PODRÉ HABLAR CONTIGO?
ESE ANGEL TE JUNTARÁ LAS MANOS Y TE ENSEÑARÁ A ORAR, ASÍ HABLARÁS CONMIGO.....
TE HABLARÁ DE MÍ, TE DEFENDERÁ AUNQUE LE CUESTE LA VIDA.... TE ENSEÑARÁ EL CAMINO PARA VOLVER A MI PRESENCIA....

EL NIÑO DIJO SUAVEMENTE...
DIME SU NOMBRE SEÑOR,
Y DIOS LE CONTESTÓ:
ESE ANGEL SE LLAMA “ MAMÁ”.